Si supieras ay amigo

Qué lejos se halla el pasado
en las tinieblas junto a una luz
de plata rodeada
de romances y cuento.
Qué lejos se halla el pasado
en la blancura de unos ojos
inmensos cubierta de abrazos
rojos y amantes.
Qué lejos se halla el pasado
en la aurora musical
de tu voz de antaño
sombreada de velos
bailarines.
¡Ay! Amor que lejos se halla
el pasado!
Y siempre se demora el encuentro
¡ay! qué lejos estoy
de la luz!
y que cerca me hallo del templo.

Si supieras ¡ay amigo!
qué cerca estoy del amor,
y ¡qué lejos estoy del
encuentro!
y ¡como me pesa mi alma!
¡ay! mi dios
¡como me pesa!.

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